¿Qué es es acné?

El acné es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta con frecuencia al rostro, aunque también puede aparecer en espalda, pecho,
hombros o cuello.

Se produce cuando el poro se obstruye y se altera el equilibrio de la unidad pilosebácea, favoreciendo la aparición de comedones, granos, inflamación y,
en algunos casos, lesiones más profundas.

Su origen puede estar relacionado con distintos factores, entre ellos los cambios hormonales, el exceso de sebo, la predisposición individual, el estrés o determinados hábitos y productos.

Cada piel lo expresa de una manera diferente.
Y precisamente por eso, no todos los casos deben tratarse igual.

Cuando el acné deja huella

Más allá del brote activo, el acné puede dejar marcas, manchas o cicatrices que alteran la textura de la piel y afectan a la uniformidad del rostro.
En estos casos, el tratamiento no debe centrarse solo en “disimular” la huella visible, sino en mejorar la calidad cutánea de forma progresiva, respetando el tipo de piel y el momento en el que se encuentra.
Según el caso, pueden combinarse distintos procedimientos médico-estéticos para favorecer la renovación cutánea, estimular la regeneración y suavizar irregularidades.

TRATAMIENTOS FACIALES

Tratamientos para acné y cicatrices de acné

El peeling químico médico permite renovar de forma controlada las capas más superficiales de la piel.
Se utiliza para mejorar imperfecciones, unificar el tono, suavizar marcas residuales y ayudar en pieles con tendencia acneica, siempre seleccionando el protocolo adecuado según el tipo de piel y la indicación clínica.
Bien indicado, puede contribuir a mejorar la textura cutánea, atenuar manchas postinflamatorias y favorecer una piel de aspecto más uniforme.

Microneedling médico

El microneedling médico estimula los mecanismos naturales de regeneración cutánea y favorece la producción de colágeno.
Es una opción útil cuando existen cicatrices de acné, irregularidades en la textura o pieles que necesitan un trabajo progresivo de redensificación y renovación.
La profundidad y el abordaje se ajustan de forma personalizada, teniendo en cuenta la zona a tratar, el tipo de cicatriz y el estado general de la piel.
Tras el procedimiento puede aparecer enrojecimiento transitorio, que suele remitir en poco tiempo.


Plexr

Plexr es una tecnología que puede emplearse en determinados casos para mejorar lesiones superficiales, marcas residuales y algunas irregularidades cutáneas asociadas al acné.
Actúa de forma precisa sobre la superficie de la piel, favoreciendo una regeneración controlada de la zona tratada.
Como en cualquier procedimiento médico-estético, su indicación debe valorarse de forma individualizada para determinar si es la técnica más adecuada según el tipo de piel, la lesión y el objetivo terapéutico.

¿Por qué aparece el acné?

El acné tiene un origen multifactorial.
Entre los factores que con más frecuencia influyen en su aparición o empeoramiento se encuentran:
● cambios hormonales
● aumento de la producción de sebo
● obstrucción del poro
● inflamación cutánea
● predisposición individual
● estrés
● uso de productos no adecuados para la piel

Por eso, tratarlo bien exige ir más allá del síntoma visible y entender el contexto de cada paciente.

Un tratamiento que empieza por valorar bien la piel

No todo acné necesita el mismo abordaje.
Ni toda marca requiere el mismo procedimiento.
La clave está en realizar una valoración médica precisa para identificar el tipo de lesión, el grado de inflamación, la presencia de cicatrices o manchas y el momento adecuado para tratar cada fase.
A partir de ahí, se plantea un protocolo personalizado con el objetivo de mejorar la piel de forma progresiva, rigurosa y natural.

Solicita una valoración