TRATAMIENTOS
Aumento de Pómulos
Armonización de pómulos
Tratamiento médico para mejorar la estructura y el equilibrio del rostro en Alicante


¿En qué consiste?
Se trata de un procedimiento médico mínimamente invasivo orientado a mejorar la estructura de la zona malar y a recuperar el soporte facial cuando está indicado.
No se trata simplemente de aportar volumen, sino de trabajar la proporción, la definición y el equilibrio del rostro para conseguir un resultado armónico y bien integrado en las facciones de cada paciente.
Según el caso, este tratamiento puede ayudar a:
● mejorar la proyección de los pómulos
● reforzar la estructura del tercio medio
● equilibrar el contorno facial
● suavizar el aspecto de mejillas descendidas
● aportar mayor definición sin endurecer la expresión
Más estructura, no artificio
No todos los rostros necesitan más volumen.
En muchos casos, lo importante es devolver soporte allí donde se ha perdido y reposicionar visualmente el equilibrio facial.
Por eso, la indicación debe hacerse con criterio médico, valorando no solo la zona a tratar, sino la relación de los pómulos con el resto del rostro.
Cuando el tratamiento está bien indicado, el resultado se percibe como un rostro más armónico, más descansado y mejor sostenido, sin perder naturalidad.

Duración orientativa
La duración puede variar según las características de cada paciente, el producto empleado y de la respuesta individual del organismo.
De forma orientativa, el efecto suele mantenerse entre 9 y 12 meses, aunque cada caso debe valorarse de forma personalizada.
Es un tratamiento habitualmente bien tolerado.
Durante la sesión pueden emplearse medidas para mejorar el confort del paciente.
Después del procedimiento puede aparecer una leve inflamación o sensibilidad en la zona tratada durante los primeros días. Estas manifestaciones suelen ser transitorias y forman parte de la evolución habitual del tratamiento.
Antes de tratar los pómulos, es fundamental estudiar el rostro en conjunto.
La decisión de proyectar, sostener o redefinir esta zona debe responder a una valoración médica rigurosa, teniendo en cuenta la anatomía facial, el grado de soporte tisular y la armonía global del rostro.
Ese análisis previo es el que permite indicar el tratamiento con naturalidad, seguridad y sentido estético.

