TRATAMIENTOS
Tratamientos de
Escleroterapia de varices

Tratamiento médico de arañas vasculares y pequeñas varices en Alicante
Las varices y las arañas vasculares aparecen cuando determinadas venas dejan de realizar correctamente su función de retorno venoso. Como consecuencia, la sangre tiende a acumularse, la vena se dilata y se hace visible en la superficie de la piel.
Aunque muchas veces se consultan por una preocupación estética, en algunos casos también pueden asociarse a pesadez, hinchazón, calambres o sensación de cansancio en las piernas.
La escleroterapia es un tratamiento médico indicado para tratar arañas vasculares y pequeñas varices superficiales, mejorando su aspecto y ayudando a aliviar determinadas molestias asociadas, siempre tras una valoración médica individualizada.
¿En qué consiste la escleroterapia de varices?
La escleroterapia se realiza mediante microinyecciones con una aguja muy fina en las venas que se desea tratar.
A través de estas infiltraciones se aplica una solución esclerosante que actúa sobre la pared del vaso, favoreciendo su cierre progresivo y redirigiendo la circulación hacia venas sanas más profundas.
Con el tiempo, la vena tratada deja de ser visible y el propio organismo la reabsorbe de forma gradual.
¿Qué puede ayudar
a mejorar?
La escleroterapia puede estar indicada para tratar:
● arañas vasculares
● pequeñas varices superficiales
● venas visibles que alteran la uniformidad de la piel
● molestias asociadas, como pesadez, hinchazón o calambres, en casos seleccionados
No todas las alteraciones vasculares se benefician del mismo abordaje, por lo que la indicación debe establecerse siempre de forma personalizada.

Procedimiento y recuperación
Se trata de un procedimiento médico ambulatorio que habitualmente no requiere anestesia.
Tras la sesión pueden indicarse medidas de compresión o pautas específicas durante los días posteriores, según el tipo de vaso tratado y la evolución de cada paciente. En general, puede retomarse la actividad habitual, aunque conviene seguir cuidadosamente las recomendaciones médicas para favorecer una buena evolución.
Después del tratamiento pueden aparecer hematomas, pequeñas zonas pigmentadas o cierta induración transitoria en algunas venas tratadas. Estas manifestaciones forman parte de la evolución habitual y suelen resolverse progresivamente.
El número de sesiones necesarias depende de la localización, el calibre y la extensión de las venas a tratar.
En algunos pacientes bastan pocas sesiones, mientras que en otros conviene plantear un protocolo progresivo para conseguir una mejor evolución estética y funcional.
La respuesta al tratamiento varía en cada caso, por lo que el plan debe individualizarse siempre en consulta.
Entre los factores que pueden influir en la aparición o empeoramiento de las varices se encuentran:
- obesidad y aumento de carga sobre el sistema venoso
- antecedentes personales o familiares de varices
- sedentarismo
- anticoncepción hormonal, en determinados casos
- trabajo de pie prolongado
- antecedentes personales o familiares de trombosis venosa profunda
- otros factores circulatorios, hormonales o constitucionales que deben valorarse de forma individual
Tener en cuenta estos factores forma parte del enfoque médico global, ya que ayuda a comprender mejor el origen del problema y a plantear la estrategia de tratamiento más adecuada.
Antes de realizar una escleroterapia, es importante estudiar el tipo de variz, la localización, el calibre del vaso y el estado circulatorio de la zona a tratar.
Ese análisis previo es el que permite indicar el tratamiento con criterio médico, seguridad y una expectativa realista de evolución.

